1 Corintios: Una Iglesia Desafiante
Guía rápida del líder
Claves para enseñar «Dios da el Crecimiento» · (1 Corintios 3:1-9)
Corinto: la iglesia que Pablo fundó, con muchos dones… y muchos problemas. La falla madre de estos capítulos es su visión equivocada del liderazgo (viene de 1:11-16): se pegaban a las personas —«yo soy de Pablo», «yo de Apolos»—, las comparaban, las medían, y eso los tenía divididos.
Por eso Pablo dedica los capítulos 3 y 4 a mostrar qué es el liderazgo cristiano de verdad. Dato potente de la introducción, para la clase: el «liderazgo» como lo entiende el mundo —líderes-héroes, personalidades, el modelo de moda de cada época— es prácticamente ajeno al Nuevo Testamento; a la iglesia le toca redescubrir lo que enseña la Escritura: servir.
La estructura de la clase es la de un médico: diagnóstico → causas → tratamiento. Si sigues ese movimiento, la lección camina sola.
- vv. 1-2 Diagnóstico: «niñitos en Cristo» — leche, no alimento sólido; no podían más, y no prosperaban
- vv. 3-4 Evidencia: celos y contiendas, facciones — ser «carnales», andar «como humanos»
- vv. 5-7 Tratamiento: «¿Qué es Pablo?» — siervos e instrumentos; «Yo planté, Apolos regó; pero Dios dio el crecimiento»
- vv. 8-9 El equipo: «una misma cosa»; cada uno recibirá su recompensa; colaboradores; huerto y edificio de Dios
- ¿Cómo describe Pablo a los corintios? (vv. 1-2) — Inmaduros espirituales: como un niño que nunca pasó de la leche; Pablo daba lo básico una y otra vez, esperando un progreso que no llegaba. Ojo: no dice que no sean creyentes — están en Cristo; el problema es que se comportan como si no lo fueran.
- ¿Qué hay por detrás de esa inmadurez? — Orgullo: se tenían por extraordinariamente espirituales, y su conducta —patrones y prioridades del mundo— desmentía su autoimagen. Pablo, para penetrar sus defensas, los confronta de frente: «carnales», «niñitos».
- ¿Cuáles son las causas? (vv. 3-4) — Celos y contiendas: peleaban por ver qué grupo era mejor. Es vivir como si Cristo no fuera el Señor, dejando que las reglas de la cultura manden —incluso dentro de la iglesia—. Implicación: no te perteneces; no tienes «derecho» al orgullo, a los celos ni a la ira hipócrita. Ejemplo para el grupo: el papá que pierde los estribos y se justifica («¡tengo todo el derecho a estar enojado!») — eso es moralismo: justificarse en vez de arrepentirse.
- ¿Cuál es el tratamiento? (vv. 5-9) — Despersonalizar a los predicadores y bajarlos del pedestal: no «¿quién es Apolos?», sino «¿qué es?» — siervos, instrumentos. No te convirtieron ni te dan la vida: plantan y riegan. El crecimiento lo da Dios: en pasado («dio», v. 6) y en presente («da», v. 7).
- ¿Dónde buscar la gracia para crecer? — No en los hombres. El equivalente actual: «yo soy de Piper», «de Keller», «de Sproul»… o «de Calvino», «de Bavinck». Todos somos uno, un mismo equipo, pero el crecimiento —numérico, espiritual, comunitario y personal— es asunto de Dios y solo de Él. Cuando se olvida: o se idealiza a los líderes o se los demoniza → la iglesia se fractura, afloran celos y todo se estanca.
- ¿Cómo está mi crecimiento espiritual? — La más personal, y el cierre pastoral. ¿Buscas en hombres lo que solo Dios da? ¿Hay conflictos y celos dividiéndote por dentro? La frase que resume la lección: la inmadurez es el síntoma; la negativa a postrarse ante el Rey Jesús, la causa —orgullo y autosuficiencia en el trono—. El llamado: arrepentirse y volver —«El ídolo más querido que he conocido… Señor, ayúdame a arrancarlo de tu trono».
- 1. Dios da el crecimiento — la obra es suya; nosotros sembramos y regamos, la vida viene de Él
- 2. Liderazgo = servicio, no pedestal — «¿qué es Pablo?»: siervos, colaboradores, peones
- 3. La conducta delata el corazón — celos y divisiones: termómetro de la inmadurez; el fruto delata la raíz
- 4. No te perteneces — Cristo es el Señor; vivir bajo nueva dirección — de ahí sale la victoria sobre el orgullo y los pleitos
- Orden estilo CRECE: oración → lectura del pasaje → introducción de la lección → las 6 preguntas en orden (pregunta → versículo → lección).
- La P6 merece tiempo y silencio: ahí el estudio deja de ser teoría.
- Aplícalo a Cristo Mi Salvador: los «yo soy de…» de hoy pueden ser predicadores favoritos, programas, métodos… El crecimiento no está en ninguna estrategia: viene del Señor.
- Cierre: volver a Jesús, la única fuente — «Que el Señor nos ayude a volver a Dios, quien nos da el crecimiento».
- v. 1 Y yo, hermanos, no pude hablarles como a espirituales, sino como a carnales, como a niñitos en Cristo.
- v. 2 Les di a beber leche y no alimento sólido, porque todavía no podían recibirlo, y ni aún ahora pueden;
- v. 3 porque todavía son carnales. Pues en tanto que hay celos y contiendas entre ustedes, ¿no es cierto que son carnales y andan como humanos?
- v. 4 Porque cuando uno dice: «Yo soy de Pablo», mientras otro dice: «Yo soy de Apolos», ¿no son carnales?
- v. 5 ¿Qué, pues, es Apolos? ¿Y qué es Pablo? Solo siervos por medio de los cuales han creído; y a cada uno según el Señor le concedió.
- v. 6 Yo planté, Apolos regó; pero Dios dio el crecimiento.
- v. 7 Así que, ni el que planta es algo, ni el que riega; sino Dios, quien da el crecimiento.
- v. 8 El que planta y el que riega son una misma cosa, pero cada uno recibirá su recompensa conforme a su propia labor.
- v. 9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y ustedes son huerto de Dios, edificio de Dios.